1. Sentirse atraido por las diferencias. Pensamos que ser un aventurero mental†ayuda a sentirse atraido por lo desconocido. Hay personas que temen las diferencias, otras se sienten atraidas y quieren saber mas sobre ellas.
2. Tener una imaginacion viva. Es casi imposible comprender lo que significa vivir en un mundo literal, tener dificultades en ir mas alla de la informacion recibida, amar sin una intuicion social innata. Para poder compartir la mente de una persona autista, que padece un problema de imaginacion, se debe tener, en compensacion, enormes dosis de imaginacion.
3. Capacidad para dar sin obtener la acostumbrada gratitud. Se tiene que ser capaz de dar sin recibir mucho a cambio, y no sentirse decepcionado por la falta de reciprocidad social. Con la experiencia, la persona aprendera a detectar formas alternativas de dar las gracias, y la gratitud de muchos padres a menudo le compensara con creces.
4. Estar dispuesto a adaptar el propio estilo natural de comunicarse y de relacionarse. El estilo que se requiere esta mas ligado a las necesidades de la persona con autismo que a nuestro grado espontaneo de comunicacion social. Esto no es facil de lograr y requiere muchos esfuerzos de adaptacion, pero es importante reflexionar acerca de que necesidades estamos atendiendo.
5. Tener el valor de "trabajar solo en el desierto". Especialmente cuando se empiezan a desarrollar servicios especificos en un area. Hay tan poca gente que comprenda el autismo, que un profesional motivado corre el riesgo de ser criticado en vez de aplaudido por sus enormes esfuerzos. Los padres han sufrido este tipo de criticas antes, por ejemplo cuando escuchan cosas como todo lo que necesita es disciplina", "si fuese mi hijo,....", etc.
6. No estar nunca satisfecho con el nivel de conocimientos propios. Aprender sobre el autismo y sobre las estrategias educativas mas adecuadas es un proceso continuo, ya que el conocimiento en ambos campos evoluciona continuamente. La formacion en autismo nunca se acaba y el profesional que crea que ya la tiene, en verdad la pierde".
7. Aceptar el hecho de que cada pequeño avance trae consigo un nuevo problema. La gente tiene tendencia a abandonar los crucigramas si no pueden resolverlos. Esto es imposible en autismo. Una vez que se empieza, se sabe que el trabajo de "detective" nunca se acaba.
8. Disponer de capacidades pedagogicas y analiticas extraordinarias. El profesional tiene que avanzar poco a poco y utilizar soportes visuales de manera muy individualizada. Hay que realizar evaluaciones con tanta frecuencia que uno debe adaptarse constantemente.
9. Estar preparado para trabajar en equipo. Debido a la necesidad de una aproximacion coherente y coordinada, todos los profesionales deben estar informados de los esfuerzos de los demas, asi como de los niveles de ayuda proporcionados. Esto incluye a los padres, especialmente cuando el niño es pequeño.
10. Humildad. Uno puede llegar a ser experto†en autismo en general, pero los padres son los expertos sobre su propio hijo y se debe tener en cuenta su experiencia y conocimiento. En el autismo no se necesitan profesionales que quieran permanecer en su pedestalâ€. Cuando se colabora con los padres es importante hablar de los exitos, pero tambien admitir los fracasos ("por favor, ayudeme"). Los padres tambien tienen que saber que el experto en autismo no es un Dios del Olimpo.
Habra personas que pensaran que falta la palabra "amor" en esta lista. El amor desde luego es esencial, pero como ya dijo un padre, el amor no es una cura milagrosa. Los padres y los profesionales que confian demasiado en el efecto del amor, pueden decepcionarse. ¿Si el niño no hace suficientes progresos, es porque no ha recibido suficiente amor? Quizas le hayamos amado lo suficiente, pero no ha aceptado todo este amor... Este tipo de actitudes son destructivas y crean un abismo justamente alli donde lo que se necesita es una colaboracion optima.