Luchando contra la rutina
Durante mucho tiempo se consideraba que el niño con autismo debia vivir sometido a rigurosas y estrictas rutinas para mejorar su calidad de vida. Este y otros muchos topicos van cayendo dia a dia. A medida que nuestro conocimiento avanza, tambien lo hacen los modelos de intervencion. La vida es cambio, y hay que saber como preparar al niño con autismo para estos cambios, de forma que los afronte de forma natural.
Es evidente que la vida esta cargada de rutinas, levantarse, desayunar, comer, merendar, cenar, lavarse, acostarse, ir al colegio, etc,…, pero a su vez tambien hay muchos cambios, ya sean estos previstos o imprevistos. Por norma general, al niño con autismo, los cambios inesperados suelen resultarle molestos o causarle ansiedad ante una situacion inesperada. La perdida de la previsibilidad de lo que va a acontecer a continuacion suele ser sinonimo de una mala respuesta. La rotura de rutinas conocidas sumada a la inflexibilidad del niño genera respuestas negativas.
Un ejemplo sobre la inflexibilidad puede explicarse con una sencilla historia:
Juan desayuna todos los dias a la misma hora su leche con cereales en su taza preferida, con su cuchara y su plato. Ademas siempre toma la misma marca de cereales.
Debido a un pequeño accidente, la taza ha caido al suelo y se ha roto. Y aunque hemos recorrido la ciudad entera, no hemos sido capaces de volver a encontrar otra taza igual, ni siquiera con un cierto parecido.
A la mañana siguiente, Juan no querra tomar su desayuno, ya que el quiere su taza. Este incidente, a priori tan habitual, puede conducir a una gran rabieta a primera hora de la mañana. Seguramente ese dia en concreto teniamos que ser puntuales a una cita importante. Hecho que hara que ademas perdamos los nervios y salgamos de casa tarde, y con una gran carga emocional negativa.
Y toda esta situacion la ha provocado una vulgar taza. Este tipo de problematica podemos extenderla a infinidad de cosas y situaciones. Desde la ropa, que siempre genera problemas, los horarios de las comidas, la comida en si, salir fuera a cenar, llegar tarde a algun sitio, unas vacaciones, una salida “inesperada†al supermercado, o cualquiera de las mil y una situaciones cotidianas que pueden variar de forma imprevisible. Necesitamos trabajar de forma que el niño entienda que un cambio no le va a producir una situacion traumatica, que los cambios son normales, e incluso divertidos.
Los niños con autismo son especialistas en tener pequeñas obsesiones o manias que, sumado a su inflexibilidad, pueden hacer que un pequeño cambio inesperado en la rutina nos lleve a una situacion limite.
¿Como podemos preparar al niño para afrontar estos cambios?
Emplearemos dos tecnicas basicas. Una es la anticipacion del que va a suceder. Este aspecto es muy importante, ya que la anticipacion prepara al niño para una accion futura, de esta forma reducimos la ansiedad que un cambio inesperado le pueda producir. La otra es introducir cambios progresivos en las rutinas mas susceptibles a variar. Estos cambios siempre se realizaran de una forma gradual, e iremos introduciendo poco a poco nuevos cambios en la rutina, de forma que acabe recibiendo el cambio como una rutina mas. Trabajaremos por tanto la flexibilidad y la eliminacion de manias u obsesiones.
Anticipacion y participacion:
En funcion del niño y sus capacidades de comunicacion utilizaremos un sistema u otro de anticipacion de acciones. Aunque un apoyo visual siempre va a ser de gran ayuda.
El uso de pictogramas o comunicadores visuales es usado habitualmente como un primer medio de comunicacion con niños no verbales. Si ademas usamos agendas o tableros de comunicacion, estos resultaran de gran utilidad.
Ante cada cambio que deseemos incluir en la rutina, previamente prepararemos el sistema visual de comunicacion para avisar al niño de lo que va a suceder a continuacion. El apoyo verbal tambien debe de contemplarse, ya que basicamente estamos reforzando y modificando conductas y/o situaciones, por ello usaremos todos los medios habituales como reforzadores. Pictos, agendas, voz,…
Por ejemplo, la famosa taza del desayuno. Es una buena idea disponer de un completo surtido de tazas, los mas normales y habituales posibles, si la taza que nuestro hijo adora es una pieza unica hecha a mano por un artesano ya fallecido del Nepal, esta sera irreemplazable, y ojo, el niño detectara cualquier intento de engaño. Las capacidades de observacion y memorizacion que tienen los niños con autismo dejan asombrado a cualquiera.
Podemos, por ejemplo, incluir una sesion no prevista de compras. Vamos a comprar tazas. Como un acto aislado y puntual y fuera del programa habitual de ir de compras. Anticipamos la accion y la apoyamos visual y verbalmente. Es importante a su vez el establecimiento de pequeños premios o incentivos. Reforzaremos de forma positiva la accion del niño. En si, la propia accion de una compra no planificada ya es una rotura de la rutina.
Si el niño participa en la compra de estas nuevas tazas, sentira un mayor apego hacia el objeto en si. Y nos sera mas facil introducir este nuevo elemento. Ademas, iremos cambiando de forma aleatoria estas nuevas tazas, no establezcamos un orden que pueda ser grabado como un patron, ya que no estaremos consiguiendo nada. A medida que nuestro niño empieza a aceptar estos cambios, cambiaremos la taza cada dia e iremos complicando un poco mas. Por ejemplo, cambiaremos nuestra taza con la suya. Este tipo de cambios imprevistos y no anunciados, podemos introducirlos como un juego. Donde todas las personas que participan del desayuno, se impliquen en este juego de intercambio de tazas.
Llegados a este punto habremos realizado las siguientes acciones:
Participacion activa en la tarea y eleccion por parte del niño de algunas de las nuevas tazas. Podemos hacer que el niño escoja una y nosotros otra.
Comprension por parte del niño de que la accion de la compra conlleva un pequeño cambio en su desayuno y que este cambio a su vez lo pueda asociar con una situacion agradable. De ahi la importancia del refuerzo positivo en la aceptacion del cambio.
Tambien el niño aceptara de mayor grado la anticipacion de acciones que se salen de la rutina estricta.
Realizaremos un “juego†participativo durante el intercambio de tazas.
No obstante, el intercambio de tazas ha de llevarse a cabo solo en contadas ocasiones. Y siempre en casa. De lo contrario nos podemos llevar “sorpresas†imprevistas.
Si un dia por alguna razon hemos de dormir fuera de casa, este cambio drastico de lugar, entorno, olores, sonidos, etc, representan todo un desafio sensorial para el niño. Este tipo de cambios drasticos han de ser tomados en cuenta muy seriamente. Una visita a la familia o a unos buenos amigos, puede ser de gran ayuda para ir acostumbrando al niño a pernoctar en lugares desconocidos. En un futuro, esta situacion puede plantearse habitualmente, como por ejemplo, si debemos de acudir a otra ciudad para una visita medica por ejemplo. Preparar al niño para pernoctar en un lugar diferente es otra de nuestras tareas principales. Para ello usaremos tambien el modelo de anticipacion de acciones.
Sera de utilidad que en las primeras salidas llevemos con nosotros cosas familiares para el niño, un peluche, su almohada, etc,…, pero iremos variando estos objetos familiares de una forma tambien aleatoria, y haciendo que el niño participe de la eleccion del objeto.
Sin embargo, hay determinadas rutinas que nos serviran como reforzador, por ejemplo, si antes de acostar al niño tenemos costumbre de cantarle alguna cancion, o leerle algun cuento, o darle un masaje, es decir, acciones que podemos realizar indistintamente del lugar en donde estemos. Podemos usar este tipo de accion previa a dormir como un modelo de comprension de “Tras esta accion dormimosâ€, indistintamente del lugar donde realicemos esta accion (En este caso si reforzamos una rutina, pero desde el punto de vista hago esto pasa aquello. No incluimos referencias de lugar, sino puramente de accion). Este tipo de actos rutinarios es mejor asociarlos a la accion en si (sea esta presente o futura) y no a lugar. Establecemos la rutina en una accion puntual que asociamos a otra accion. Contamos un cuento, por tanto nos vamos a dormir.
El hecho de pernoctar fuera implica desayunar en otro lugar, y donde posiblemente no haya el mismo tipo de tazas, e incluso no exista el mismo tipo de cereal. Sera una primera prueba de fuego, donde implicaremos al niño en la seleccion del cereal, pero no de la taza. Sencillamente pondremos una taza con leche, y a continuacion el cereal que el niño haya escogido entre un par de opciones. Una de estas opciones puede ser uno muy similar al que tome en casa, de esta forma, tambien vamos introduciendo otras opciones.
En funcion de cada niño este tipo de ejercicios podra costar muy poco u obligarnos a armarnos de paciencia. No hay dos niños iguales. A su vez, a mayor edad tenga el niño y mas tiempo haya seguido una rutina rigida, mas nos va a costar el ir introduciendo estos cambios.
Otro de los momentos ideales es el recorrido hacia el colegio. Normalmente solemos escoger una ruta hacia el colegio y siempre seguimos la misma. Pero puede darse el caso de que un dia, y debido a unas obras en la calle por ejemplo, debamos de cambiar la ruta. El niño puede bloquearse, ya que el piensa que va al colegio, pero de repente tomamos un camino diferente. Este cambio puede descolocarlo igualmente. Es una buena idea el variar tambien la ruta hacia el colegio. Ademas le servira para conocer mejor el barrio. En caso de que el niño se pierda, tendra mas datos para encontrar el camino a casa. En algunos casos podremos ayudarnos de un sencillo mapa, e incluso podemos variar las rutas y hacer que el niño las señale en le mapa.
Trabajando juntos:
Hemos tocado el aspecto de que el niño se involucre en mayor o menor medida en estos cambios. Siendo participe de la toma de algunas de estas pequeñas decisiones. Este hecho sera mas o menos dificil en funcion de las capacidades de cada niños. Es una buena idea el diseñar este tipo de intervenciones en conjunto con sus terapeutas, de esta forma podremos hacer un trabajo que en coordinacion nos dara muchos mas resultados. El trabajar de forma coordinada nos ayudara a enfocar mejor esta intervencion. De la misma forma, podemos usar refuerzos positivos en casa o en le colegio, en funcion de esta variacion en las acciones y que han sido tomadas de buen grado. Por ejemplo: hemos variado la ruta al colegio y el niño a aceptado el cambio sin problemas. Podemos hacer que durante su estancia en el colegio reciba algun premio por esta accion de flexibilidad. Y al reves, si en el colegio se ha cambiado una rutina “Como llovia hemos jugado en claseâ€, y recibir este refuerzo positivo en casa.
Introducir este tipo de cambios graduales nos permitira que en el largo plazo, el niño sea mucho mas flexible a la hora de un cambio imprevisto. Si por ejemplo, se nos ha hecho tarde pero es la hora de comer, podremos ir a algun restaurante, donde la vajilla es diferente, e incluso la comida. Respetaremos el horario de la comida o la cena, pero podremos variar el lugar, sin que por ello el niño deba de pasar por un momento de ansiedad. No debemos olvidar que el niño no se enfada para molestarnos, el niño tendra rabietas siempre por un motivo, incluso para llamar nuestra atencion o como un vulgar sistema de chantaje. No hay que olvidar que por el hecho de que el niño tenga autismo deje de ser un niño, y los niños (todos) tienen rabietas, y el niño con autismo no es una excepcion. Debemos saber discernir tambien cuando esta rabieta viene provocada por un cambio inesperado, o por una situacion de hiper-estimulacion sensorial (La primera visita a un gran supermercado o centro comercial por ejemplo) o cuando sencillamente lo que quiere es que le compremos una golosina y no lo consigue.
Trabajar en la flexibilidad es un punto importante, nos ayudara a que los cambios a los que el niño se va a enfrentar en su vida no le resulten tan traumaticos. Que pueda enfrentar incluso un cambio de colegio o de terapeuta. Hay mil situaciones que haran que los patrones rigidos se derrumben, y preparar al niño para afrontar situaciones inesperadas le va a evitar muchos estados de ansiedad.