Se reconoce universalmente que la intervencion precoz bien adaptada a las
necesidades individuales constituye un paso esencial hacia la integracion social. Por tanto,
siempre que se suscite alguna sospecha hay que llevar a cabo la intervencion, tan
rapidamente como sea posible. Tan pronto como se haya confirmado el diagnostico, este
debe de ser compartido con los familiares, que han de recibir una informacion explicita y
completa.
Cualquier persona en la que se sospeche la presencia de un trastorno
incluido dentro del espectro del autismo debe tener derecho a una evaluacion clinica
completa, a una revision medica, y a una serie de pruebas complementarias. Esta
evaluacion es de gran importancia a fin de lograr un diagnostico preciso y sera la base para
cualquier intervencion.
Cada evaluacion clinica debe iniciarse con una historia detallada de todos los
signos que preocupen a los familiares, una historia del desarrollo que haga hincapie en el
nivel global del mismo, y un inventario de enfermedades anteriores. El clinico ha de prestar
atencion a todos los signos asociados que puedan resultar interesantes para el diagnostico
diferencial. Al anotar cuidadosamente la historia familiar, se debe de indagar una serie de
factores en los familiares de primer grado y en los demas familiares – autismo, ‘variantes
menores del autismo’, retraso mental, Fragilidad X, esclerosis tuberosa – por su implicacion
cara a la necesidad de una exploracion genetica o cromosomica. Desde el principio se ha
de valorar tambien las fortalezas y debilidades de cada familia.
Es preciso observar a cada persona en situaciones diversas. Tanto en
situaciones mas estructuradas, como en menos estructuradas. Las y los clinicos han de
estar dispuestos a observar a la persona bien directamente, o mediante un video, en su
casa y en un tercer entorno –centro de dia, escuela, o trabajo-.
La evaluacion debe llevarla a cabo un equipo multidisciplinar con una
adecuada experiencia en el campo del autismo y los trastornos generalizados del
desarrollo, que utilice instrumentos validados internacionalmente –cuestionarios,
entrevistas, escalas de observacion: como por ejemplo la Entrevista Diagnostica del
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Autismo [ADI]2, Escalas de Observacion Diagnostica del Autismo [ADOS]3, Escala de
Adaptacion Conductual de Vineland [VABS]4, Escala de Evaluacion del Autismo Infantil
[CARS]5, Entrevista Diagnostica para los Trastornos Sociales y de Comunicacion [DISCO]6,
Evaluacion Resumida de la Conducta [BSE]7 entre otros.
Hay que hacer a cada niño o niña una exploracion medica completa,
examinando su agudeza visual y auditiva, incluyendo una exhaustiva revision pediatrica y
neurologica. Hasta el momento, no existen pruebas de laboratorio especificas para los
trastornos del espectro del autismo. La evaluacion genetica estara eventualmente guiada
por signos especificos generados por el examen clinico o por la historia familiar.
El perfil clinico y del desarrollo debe de completarse con una serie de
pruebas psicologicas y lingüisticas mediante el uso de instrumentos adecuados –el Perfil
Psico-Educativo [PEP]8, y las pruebas neuro-psicologicas estandarizadas como el Leiter,
eventualmente el WISC, el Reynell, el Test del Juego Simbolico de Loewe y Costello, el
Test de Vocabulario Pictografico Peabody [PPVT]9, entre otros-.
Hay que insistir una vez mas, que el diagnostico de autismo hay que hacerlo
sobre la base de una evaluacion clinica completa, y ha de basarse estrictamente en los
criterios consensuados internacionalmente, por tres razones principales:
• Para asegurar el acceso a los servicios apropiados de apoyo, y/o la
creacion de estos servicios donde fueren limitados o inexistentes.
• A fin de que las investigaciones sean comparables, tanto en sus aspectos
clinicos como, especialmente, en la muy necesaria valoracion de la eficacia de los
diferentes servicios y tratamientos aportados.
• A cada niño o niña, tanto si esta diagnosticado de autismo como si no, le
corresponde una educacion adecuada a sus necesidades particulares. Los procedimientos
diagnosticos poco rigurosos pueden provocar la exclusion de niños y niñas con autismo de
servicios especiales previstos para ellos, y tambien pueden propiciar la inclusion de
personas, que de hecho tienen otras caracteristicas – como por ejemplo trastornos de
conducta o dificultades de aprendizaje – no incluidas, per se, dentro del espectro del
autismo. Por lo tanto, este alumnado no recibira la educacion especializada que le
corresponde, mientras, al mismo tiempo, haran uso de una ayuda, muchas veces dificil de
acceder como es la diseñada para las personas afectadas de autismo.