Journal of Applied Behavior Analysis
Melissa M. Anglesea, Hannah Hoch, and Bridget A. Taylor
(Alpine Learning Group)
Journal of Applied Behavior Analysis 2008, 41, 107 “ 111
Este estudio evaluo los efectos de la vibracion de una alarma para incrementar la duracion de la ingesta de comida en tres adolescentes con autismo en quienes se observo que comian muy rapido. Se enseño a los participantes a tomar un mordisco solo cuando la alarma vibraba en intervalos predeterminados. Un diseño de inversion indico que la vibracion de la alarma consiguio incrementar con exito la duracion total del tiempo de la comida, de esta manera se ralentizo el ritmo de ingesta para los tres participantes
La ingesta rapida es un problema comunmente observado en personas con trastornos del desarrollo (McGimsey, 1977). Esta conducta puede producir serios problemas de salud como vomitos (Kedesky & Budd, 1998), y puede ser socialmente estigmatizante. La ingesta rapida es dificil de tratar porque el reforzador (es decir, la comida) es accesible en una tasa muy frecuente cuando un individuo ingiere la comida rapidamente, de esta manera se forma una ingesta rapida (Lennox, Miltenberger, & Donnelly, 1987). Lennox y col. utilizaron reforzamiento diferencial para las respuestas bajas y ayuda para reducir la tasa de ingesta en participantes con discapacidad intelectual. Wright y Vollmer (2002) ampliaron los resultados de Lennox y col. estudiando la implementacion del programa de reforzamiento diferencial para respuestas bajas realizando algunos ajustes. Ambos programas fueron efectivos en la reduccion de la tasa de ingesta, pero ambos se basaban en la presencia continuada de una persona para implementar dichos programas.
Los avances en la tecnologia han permitido el exito al utilizar las alarmas con vibrador como pista para que las personas con autismo se impliquen en conductas importantes, como iniciaciones verbales y no verbales (por ejemplo, Taylor & Levin, 1998; Taylor, Hughes, Richard, Hoch, & Rodriquez-Coello, 2004; Shabani y col., 2002). La vibracion de la alarma proporciona una ayuda discreta (es decir, otras personas no son conscientes de que los estudiantes estan siendo ayudados para implicarse en una conducta objetivo) y no requieren una persona que proporcione las ayudas. Por lo tanto, el proposito del presente estudio fue determinar si la vibracion de una alarma podia ser utilizada como ayuda para la ingesta de comida a intervalos fijos en jovenes con autismo, de esta manera el ritmo de la ingesta se ralentizo.
MÉTODO
Participantes y situacion
Participaron tres chicos adolescentes con autismo, Mark (19 años), Jack (15 años), y John (15 años). Todos mostraban habilidades para comer de forma independiente (por ejemplo, usaban los cubiertos apropiadamente) y tenian una historia de ingesta rapida de comida. Mark y Jack tambien tenian un historial de rumiacion y de reflujo gastroesofagico. Todos acudian a una escuela que atendia a niños con autismo. Los profesores de los participantes llevaban a cabo las sesiones de entrenamiento en el pupitre de cada participante en su clase. Las sesiones de prueba se llevaron a cabo en una mesa en la clase donde los participantes almorzaban con sus compañeros.
Materiales
La comida utilizada en las pruebas para cada participante fue una que ellos tomaban habitualmente durante el almuerzo (es decir, una porcion de pizza para Mark, yogurt para Jack, y 10 gajos de clementina para John). Estos alimentos no estaban disponibles para los participantes en la escuela fuera de las sesiones de prueba. A parte se seleccionaron unos snack como comida de entrenamiento (por ejemplo, galletitas saladas, patatas, palomitas y galletitas de queso) y variaban a lo largo de las sesiones de entrenamiento. Los participantes usaban uno de los dos tipos de alarmas de vibracion “ El MotivAider y el Invisible Clock- dependiendo de cual estaba disponible en su clase. El tiempo de vibracion podia ser programado en segundos en ambos dispositivos. La funcion de repeticion permitia que las alarmas repitieran la vibracion en el intervalo de tiempo designado (por ejemplo, si la alarma estaba programada para vibrar en 20 segundos en la funcion de repeticion, vibraba cada 20 segundos hasta que alguien la apagara). El MotivAider vibraba durante 3 segundos consecutivos y luego dejaba de vibrar. El Invisible Clock vibraba de forma continuada hasta que el maestro o el participante presionaban un boton en el dispositivo. El intervalo de vibracion se reiniciaba tan pronto como la alarma comenzara a vibrar, y la duracion de la vibracion (es decir, el tiempo hasta que el participante presionaba el boton) no afectaba al intervalo diseñado entre vibraciones.
Se tomaba el tiempo en el que un hombre adulto de desarrollo normal comia uno de los alimentos de la prueba para calcular el intervalo de vibracion. El intervalo de vibracion para cada comida fue calculado dividiendo la duracion del tiempo que el adulto tardaba en comer entre el numero de bocados que el participante tomaba durante la linea base. Por ejemplo, si el adulto tomaba aproximadamente 170 gramos de yogurt en 212 segundos, la media de ingesta de la misma cantidad de yogurt para Jack fue de 16 bocados con una media de 63 segundos cuando la alarma de vibracion no estaba activada. Basandose en estos datos, Jack podia haber tomado un bocado aproximadamente cada 13 segundos (212 segundos dividido entre 16 bocados es aproximadamente 13 segundos entre bocado y bocado) para ingerir el yogurt con el mismo numero de bocados (16) en casi el mismo tiempo que un adulto de desarrollo tipico (es decir, 212 segundos). Se uso el mismo procedimiento para determinar el intervalo para los otros dos alimentos (es decir, unos 25 segundos de intervalo de vibracion de la alarma se determino en Mark para la pizza dividiendo 162 segundos entre seis bocados, y 10 segundos de intervalo de vibracion de la alarma se determino en John para las clementinas dividiendo 93 segundos entre 10 bocados).
Toma de datos y diseño
La principal medida dependiente en este estudio fue el numero total de segundos que se tardaba en ingerir la comida. El investigador registraba el tiempo que tardaba en comer desde el segundo en que el maestro presentaba la comida hasta que el participante tragaba el ultimo bocado. El maestro media el tiempo de la comida usando un reloj digital, que el o ella iniciaban cuando la comida era presentada y paraban cuando el participante tragaba el ultimo bocado. El maestro tambien utilizaba papel y lapiz para registrar el numero total de bocados para tomar todo el alimento. Se uso un diseño de inversion para evaluar los efectos de la vibracion de la alarma en el numero total de segundo del tiempo necesario para consumir los alimentos.
Acuerdo entre observadores
Un investigador independiente y entrenado estuvo presente en el 17% de las sesiones y anotaba el total de segundos que duraba la comida y el numero de bocados. El acuerdo se calculo dividiendo el tiempo mas breve o el numero menor de bocados entre el tiempo mas largo o el mayor numero de bocados, multiplicado por 100%. El acuerdo entre observadores fue del 100% para el numero total de bocados y del 99% (rango, 98% a 100%) para la media total de segundos de tiempo necesario para comer para todos los participantes.
Procedimiento
Ayuda de la alarma inactiva. El maestro llevaba a cabo las sesiones durante el almuerzo. Cada participante llevaba una alarma con vibrador en la cintura de su pantalon (el maestro apagaba las alarmas o les quitaba la bateria). El maestro presentaba la comida fijada para la prueba (pizza, yogurt y clementina) y una vez que la hubieran consumido el maestro presentaba el resto del almuerzo del participante. El maestro permanecia a una distancia de entre 2 a 4 metros del participante a lo largo de la sesion. El maestro no proporcionaba ayudas o reforzamiento referente a la ingesta. Bebidas como agua o zumo estaban disponibles a lo largo de la sesion, y el estudiante podia tomarlas a su antojo. Durante esta condicion el maestro nunca preguntaba al participante si queria beber.
Sesiones de entrenamiento. El maestro llevaba a cabo las sesiones de entrenamiento fuera de la hora del almuerzo para enseñar al participante a ingerir diferentes tipos de snack solo cuando vibraba la alarma. El maestro programaba la alarma para vibrar en intervalos variados (rango, de 10 a 30 segundos) a traves de las sesiones de entrenamiento para disminuir la probabilidad de que el participante comenzara a responder a un programa basado en intervalos especificos y para incrementar la probabilidad de que la alarma sirviera como ayuda para responder. Durante la primera sesion de entrenamiento, el maestro guiaba fisicamente al participante para colocar su mano en la alarma y para esperar hasta que la alarma vibrara antes de ingerir un trozo del snack (Taylor y Levinn, 1998). El participante no necesito mantener su mano en la alarma entre vibraciones durante mucho tiempo ya que aprendio a responder a estas a traves de las sesiones de entrenamiento. El maestro impedia los intentos de tomar un bocado antes de que la alarma vibrara, y despues guiaba la mano de los participantes de nuevo hacia la alarma. El maestro ayudaba a los participantes a coger un trozo de snack cuando la alarma vibraba. Todos los participantes comieron de forma independiente.
La mano del participante era guiada de nuevo hacia el localizador inmediatamente despues de que el bocado de comida entraba en su boca. El maestro proporcionaba reforzamiento verbal (por ejemplo, Me gusto como esperaste hasta que vibro la alarma ) si el participante esperaba hasta que la alarma vibraba para tomar un bocado. El maestro proporcionaba ayudas fisicas al participante que estaba utilizando el Invisible Clock para presionar en el dispositivo el boton de apagado antes de coger un snack. Las ayudas fisicas para responder a la alarma fueron desvanecidas a ayudas gestuales (no se necesitaron otros tipos de ayudas). Cada sesion de entrenamiento constaba de 10 ensayos, y duraban de 100 a 300 segundos. Todos los participantes tomaron un bocado solo cuando la alarma vibraba en el 100% de los ensayos en dos sesiones consecutivas de entrenamiento dentro de las cinco sesiones y nunca recibieron entrenamiento adicional.
Ayuda de la alarma activada. Una vez que el entrenamiento fue completado, los maestros llevaron a cabo sesiones para evaluar los efectos de las alarmas durante las sesiones de prueba en el almuerzo con los alimentos que se habian seleccionado (pizza, yogurt y clementina). Estas sesiones fueron identicas a las de la condicion en las que la ayuda de la alarma estaba inactiva, con la excepcion de que las alarmas fueron programadas para vibrar en el intervalo diseñado.
RESULTADOS Y DISCUSION
Los resultados (Figura 1) indicaron que el numero total de segundos de tiempo para comer los alimentos seleccionados incremento cuando y solo cuando los participantes usaban la vibracion de la alarma, de esta manera la ingesta disminuyo para los tres participantes a una duracion comparable a la de un adulto de desarrollo tipico. La media total de segundos de tiempo para comer los alimentos seleccionados fue relativamente corta, con 93 segundos, 63 segundos y 29 segundos para Mark, Jack y John, respectivamente, cuando la ayuda de la alarma no estaba activada. El numero total de segundos de tiempo para comer incremento a 159 segundos, 200 segundos y 84 segundos para Mark, Jack y John, respectivamente, cuando la alarma estaba activada. Ademas el numero de bocados tomados no diferia sustancialmente con o sin la alarma, indicando que el participante no se limitaba a tomar bocados mayores cuando la alarma vibraba (para consumir la comida mas rapidamente). En concreto, la media del numero total de bocados fue 6, 16, y 10 con la vibracion de la alarma inactivada y 5, 14, y 10 cuando la alarma fue activada para Mark, Jack y John, respectivamente.
Estos resultados son alentadores e indican que las personas con autismo pueden aprender a responder a la vibracion de una alarma como pista para la ingesta de comida. Una ventaja de utilizar esta tecnologia es que es discreta y portatil y se pude usar facilmente en situaciones donde hay mas personas presentes. Ademas, los participantes fueron capaces, en efecto, de controlar la ingesta de forma independiente (por ejemplo, esperaban de forma independiente a la pista de la alarma), por lo que requerian menos supervision inmediata y ayudas de los maestros. De hecho, una prueba para Jack revelo que la ingesta se mantenia al mismo ritmo cuando el adulto dejaba la habitacion y observaba a traves de un espejo unidireccional, indicando que las ayudas de la alarma podian permitir al adulto desvanecer por completo la supervision a la hora de comer. No se llevaron a cabo mas evaluaciones para determinar si los participantes continuaban respondiendo a la alarma en ausencia de sus maestros. Por lo tanto no se puede determinar si la alarma sola fue la responsable del cambio en la conducta, o si los maestros tambien ejercian algun control sobre el ritmo a la hora de comer. Al parecer, sin embargo, la vibracion de la alarma estaba controlando la respuesta, porque todos los participantes tomaban un bocado de comida inmediatamente despues de la vibracion de la alarma en el 100% de las oportunidades durante las sesiones de prueba. Futuras investigaciones pueden considerar utilizar un sistema de medida mas preciso para determinar el grado de control ejercido por las ayudas de la alarma. Son necesarias investigaciones adicionales para investigar el desvanecimiento o la retirada de las ayudas de la alarma para que el individuo aprenda un ritmo de ingesta sin pistas (por ejemplo, disminuir poco a poco la intensidad de la vibracion hasta que la alarma no vibre).
Una limitacion de la generalizacion de los resultados es que las sesiones de prueba fueron llevadas a cabo con un solo tipo de comida durante el almuerzo para cada participante tras el entrenamiento con una variedad de comidas. La aplicabilidad de las ayudas de la alarma con otras comidas, durante otros momentos del dia, y en situaciones naturales tambien deberian ser estudiadas. Ademas este estudio no evalua los cambios cualitativos en las conductas de comer de los participantes como un resultado de usar la alarma. En otras palabras, es dudoso si los observadores independientes podian haber juzgado la manera de comer de los participantes como socialmente aceptable con la alarma o sin ella. Futuras investigaciones podian considerar obtener medidas de validez social de observadores independientes para determinar los beneficios cualitativos de usar las alarmas. A pesar de estas limitaciones, este estudio es el primero en ofrecer evidencias de que las ayudas con alarmas pueden ser usadas para reducir la ingesta de comida de los participantes aproximandose a la duracion observada en adultos de desarrollo tipico sin la supervision continuada de un adulto y sin ayudas.
Traduccion al Español realizada por
Carmen Rodriguez Suarez-Valgrande y Catherine Mallada Rodriguez
CENEA (Centro de Enseñanza Especial Avanzada)
REFERENCIAS
Kedesky, J. H., & Budd, K. S. (1998). Childhood feeding disorders: Biobehavioral assessment and intervention. Baltimore: Brookes.
Lennox, D. B., Miltenberger, R. G., & Donnelly, D. R. (1987). Response interruption and DRL for the reduction of rapid eating. Journal of Applied Behavior Analysis, 20, 279-284.
McGimsey, J. F. (1977). A brief survey of eating behaviors of 60 severelprofoundly retarded individuals. Unpublished manuscript, Western Carolina Center. Cited in J. E. Favell, J. F. McGimsey, & M. L. Jones. (1980). Rapid eating in the retarded: Reduction by non-aversive procedures. Behavior Modification, 4, 481-492.
Shabani, D. B., Katz, R. C., Wilder, D. A., Beauchamp, K., Taylor, C. R., & Fischer, K. J. (2002). Increasing social initiations in children with autism: Effects of a tactile prompt. Journal of Applied Behavior Analysis, 35, 79-83.
Taylor, B. A., Hughes, C. E., Richard, E., Hoch, H., & Rodriquez-Coello, A. (2004). Teaching teenagers with autism to seek assistance when lost. Journal of Applied Behavior Analysis, 37, 79-82.
Taylor, B. A., & Levin, L. (1998). Teaching a student with autism to make verbal initiations: Effects of a tactile prompt. Journal of Applied Behavior Analysis, 31, 651-654.
Wright, C. S., & Vollmer, T. R. (2002). Evaluation of a treatment package to reduce rapid eating. Journal of Applied Behavior Analysis, 35, 89-93.