Mi Alma Mater americana es la Universidad de California, Davis. Alli trabaje en el Center for Neuroscience y tuve la alegria de poder asistir al “embarazo” y “alumbramiento” del MIND Institute, un centro de vanguardia para el estudio del autismo.



Por eso me resulta muy grato comentar sobre una publicacion reciente de UCDavis que ademas incide sobre uno de los aspectos menos conocidos de los trastornos del espectro autista: la prevencion.



El resumen del articulo es que la ingestion de vitaminas prenatales, unos meses antes y unos meses despues de la concepcion, del momento del embarazo, puede disminuir el riesgo de tener un niño con un TEA.



Estos resultados son el primer articulo cientifico que sugiere algo practico y sencillo que las mujeres preocupadas por el autismo pueden llevar a cabo para reducir el riesgo de desarrollar este trastorno del desarrollo.



La mayor pega de este trabajo es que el numero de casos estudiados parece bajo, menos de 500 mujeres fueron entrevistadas. Sera necesario un estudio mucho mayor para tener seguridad de que las vitaminas prenatales son realmente un elemento protector.



El estudio es parte de un gran proyecto el llamado CHARGE (Childhood Autism Risks from Genetics and the Environment). La traduccion seria algo asi como Riesgos de autismo en la infancia procedentes de la genetica y del ambiente. Es decir buscar cual es la causa o las causas del autismo y que factores causan una propension, un riesgo mayor.



El proyecto, de donde nace la publicacion que he referenciado abajo esta basado en las madres de 288 niños con autismo, 141 con TEA y 278 niños sin autismo, todos en edades comprendidas entre los 2 y los 5 años.



Lo primero que se hizo fue confirmar el diagnostico de presencia o ausencia de autismo. A continuacion se hicieron entrevistas personales a las madres para determinar su ingesta de vitaminas (vitaminas prenatales, complejos multivitaminicos, otros suplementos, cereales reforzados con vitaminas,…) Los norteamericanos consumen una gran cantidad de vitaminas como complemento a la dieta. Se estudiaron tres periodos, antes de la concepcion, durante el embarazo y durante la lactancia natural. Las madres que tomaron vitaminas prenatales los tres meses antes de la concepcion y al menos un mes despues tenian, como media, la mitad de probabilidad de que ese hijo tuviera autismo comparado con las madres que no tomaron vitaminas prenatales durante ese periodo. Por el contrario, no se vieron cambios si se tomaban complejos multivitaminicos o cereales reforzados con vitaminas.



Las vitaminas prenatales contienen mas hierro, acido folico y otras vitaminas del grupo B que los complejos estandar de vitaminas. Existen bastantes mujeres que toman estas vitaminas prenatales porque durante años las asociaciones de pediatras han estado animando a las mujeres buscando quedarse embarazadas a tomarla porque reducen el riesgo de que el niño nazca con algunos defectos del tubo neuronal como la espina bifida.



Los investigadores tambien analizaron los genes de madres e hijos extrayendo muestras de sangre, en particular los genes involucrados en el metabolismo de moleculas similares al acido folico



(MTHFR, COMT, MTRR, BHMT, FOLR2, CBS, and TCN2). Las mujeres que tenian una o dos variantes genicas asociadas con la regulacion del acido folico tenian del doble a cinco veces mayor riesgo de tener un niño con autismo, pero solo si la madre no tomaba estas vitaminas prenatales en torno al momento de la concepcion. Los niños que tenian una des estas variantes genicas tenian un riesgo siete veces mayor de desarrollar autismo si la madre no tomaba las vitaminas prenatales pero solo dos veces mayor el riesgo normal si si las tomaba.



Esto es importante. Una comprension mejor de las interacciones entre la genetica (esas variantes genicas) y el ambiente (la alimentacion o no con esos suplementos vitaminicos) puede llevar a metodos mejores para la prevencion y/o el tratamiento del autismo. Tambien pienso que abrira nuevas lineas de investigacion sobre los efectos de la nutricion materna y otros factores ambientales durante el desarrollo prenatal en el posible desarrollo de un caso de autismo.